El portaaviones Gerald R. Ford regresa a Estados Unidos tras once meses de operaciones en el extranjero

In Internacional
mayo 16, 2026

El portaaviones Gerald R. Ford, considerado el más potente y grande del mundo, arribó este sábado al puerto de Norfolk, en Virginia, tras completar un despliegue de once meses, el mayor para este tipo de embarcaciones estadounidenses desde la Guerra de Vietnam. El regreso de la nave, que transportaba a cinco mil militares, fue recibido con una ceremonia encabezada por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien destacó la profesionalidad y el compromiso de la tripulación durante este extenso periodo de servicio.

El Gerald R. Ford permaneció en operaciones durante 326 días, superando casi todos los registros históricos de permanencia en el mar, con excepción de los buques Midway en 1973 y Coral Sea en 1965. Según el Instituto Naval de los Estados Unidos, estos despliegues representan hitos significativos en la historia de la marina estadounidense, reflejando la creciente demanda de presencia militar en distintos escenarios internacionales.

La misión del portaaviones inició el 24 de junio del año pasado, bajo el pretexto de un despliegue en tiempos de paz que incluía escalas en el Mediterráneo y el mar del Norte. Sin embargo, la situación cambió drásticamente en octubre, cuando el buque se encontraba en el puerto de Split, en Croacia. En ese momento, y ante la intensificación de tensiones en América Latina, el secretario Hegseth ordenó el traslado del Gerald R. Ford al Caribe, en medio de especulaciones sobre una posible intervención militar en Venezuela.

El 3 de enero de este año, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una operación que terminó con la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, quien actualmente se encuentra encarcelado en Nueva York a la espera de juicio. Tras este suceso, y con el estallido de un nuevo conflicto en Irán a finales de febrero, el Gerald R. Ford fue redirigido al Medio Oriente, donde continuó desempeñando funciones estratégicas para los intereses estadounidenses.

Durante este extenso periodo, la tripulación enfrentó desafíos significativos, incluyendo un incendio a bordo y fallos recurrentes en los sistemas de tuberías, lo que puso en duda la viabilidad de mantener misiones de esta duración. Asimismo, surgieron interrogantes sobre el impacto psicológico y físico en el personal, que originalmente no estaba preparado para una travesía tan prolongada.

El regreso del Gerald R. Ford pone en primer plano la discusión sobre el papel de Estados Unidos en los conflictos internacionales y la utilización de su poderío militar para intervenir en asuntos de otras naciones. Desde esta tribuna, sostenemos la necesidad de fortalecer los mecanismos multilaterales, la diplomacia y la cooperación internacional por encima de la lógica de la fuerza, priorizando siempre la justicia social y los derechos de los pueblos frente a los intereses corporativos y geopolíticos.