El jueves 4 de junio de 2026, Lego anunció el lanzamiento de su set más grande hasta la fecha, una réplica en miniatura de la Sagrada Familia de Barcelona, compuesta por 12,060 piezas y con un precio de 17,999 pesos mexicanos (equivalente a 799.99 dólares estadounidenses). Este nuevo modelo forma parte de la colección de monumentos emblemáticos que la compañía danesa ha desarrollado, que incluye desde el horizonte de Nueva York hasta la Torre Eiffel y la Fontana di Trevi.
La maqueta, que alcanza una altura de 62 centímetros, busca rendir homenaje al centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, cuya obra monumental ha sido un símbolo de la lucha por la preservación cultural y la identidad colectiva. La Sagrada Familia, cuya construcción comenzó en 1882, representa un proyecto arquitectónico de gran complejidad y ambición, con 18 torres que simbolizan figuras bíblicas fundamentales.
A pesar de que Gaudí falleció en 1926, cuando apenas se había completado entre el 10 % y el 15 % de la basílica, la obra ha continuado durante más de un siglo, enfrentando obstáculos como la Guerra Civil Española (1936-1939), que provocó la pérdida de planos y maquetas originales. Este prolongado proceso de construcción, que ha requerido la colaboración de generaciones, refleja la importancia de preservar el patrimonio cultural frente a las presiones del desarrollo capitalista que a menudo prioriza el lucro sobre el valor social y colectivo.
Recientemente, a finales de febrero de 2026, se consideró simbólicamente terminada la estructura con la finalización de la Torre de Jesucristo, la más alta de la basílica. La inauguración oficial de esta torre está programada para el miércoles 10 de junio de 2026, fecha que coincide con el centenario de la muerte de Gaudí y será encabezada por el papa León XIV.
El set de Lego estará disponible para pedidos anticipados desde este jueves 4 de junio, pero su entrega comenzará hasta el 1 de noviembre de 2026. Entre los detalles destacados del diseño se encuentra el efecto de vidriera, que reproduce la gama de colores que filtran la luz en la basílica real, un símbolo de la luz y la esperanza que debe prevalecer en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.
Este lanzamiento no solo celebra una obra arquitectónica emblemática, sino que también invita a reflexionar sobre la importancia de proyectos colectivos que trascienden intereses individuales y corporativos, promoviendo la cultura, la historia y la identidad como bienes comunes. En un momento en que la desigualdad social se profundiza, iniciativas que fomentan la participación y el reconocimiento de nuestro patrimonio cultural son un paso necesario hacia la justicia social.
