Nombramiento de fiscal que investiga a Rocha Moya al frente del espionaje estadounidense

In Internacional
junio 12, 2026

El pasado jueves 29 de abril, Jay Clayton, fiscal federal en Nueva York, anunció formalmente las acusaciones criminales contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra el senador Enrique Inzunza y el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Mendívil. Esta investigación sostiene que una red criminal operaba con amparo político y financiero dentro del gobierno de Sinaloa, y ha contado con la colaboración de exfuncionarios estatales que ya aportan información en Estados Unidos.

En un movimiento que redefine la seguridad binacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la nominación de Jay Clayton como próximo director de Inteligencia Nacional. De ser ratificado por el Senado estadounidense, Clayton coordinará las operaciones de vigilancia en la frontera, incluyendo satélites, intervenciones telefónicas y acciones de campo. Esto eleva el caso contra Rocha Moya y su entorno a una prioridad máxima para la Casa Blanca, más allá de los tribunales.

La administración mexicana, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha intentado desde el inicio minimizar la relevancia de la Fiscalía de Nueva York, calificándola como una instancia menor y exigiendo “pruebas suficientes” para blindar a Rocha Moya. Sin embargo, la designación de Clayton desmonta esta narrativa oficialista y coloca en una posición vulnerable a la diplomacia mexicana, al reconocer que la investigación es un eje central en la política exterior estadounidense hacia México.

Jay Clayton es una figura clave en la ofensiva judicial contra el Cártel de Sinaloa, especialmente contra la facción conocida como Los Chapitos. Su ascenso a la dirección de Inteligencia Nacional implica que el caso no solo se litigará en tribunales, sino que también será un asunto de presión política y seguridad de alto nivel.

Este contexto pone en evidencia la complejidad de las relaciones bilaterales y la importancia de fortalecer mecanismos de justicia y transparencia para enfrentar la corrupción y el narcotráfico, problemas que históricamente han afectado la igualdad y el bienestar social en México. En este sentido, es fundamental que las autoridades mexicanas respondan con responsabilidad y compromiso social, priorizando el interés colectivo sobre los intereses particulares o corporativos que perpetúan la desigualdad.