Este lunes 15 de junio de 2026, Sara Carter, zar antidrogas del gobierno de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump, reiteró que su país está enfocado en desmantelar las estructuras criminales en México, incluyendo a funcionarios públicos que colaboran con los cárteles de la droga. En declaraciones al programa America Thought Leaders, Carter afirmó que actualmente se persigue a políticos mexicanos que protegen a organizaciones delictivas, con órdenes de aprehensión en curso.
La funcionaria estadounidense mencionó específicamente a integrantes del Cártel de Sinaloa y a funcionarios del gobierno que, según ella, forman parte del llamado clan Culiacán, que protege a Los Chapitos y a Los Mayitos, ligados a Joaquín “El Chapo” Guzmán. Aunque no nombró directamente a personas, sus palabras aluden al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado por la justicia estadounidense de colusión con esta organización criminal, junto con otros nueve políticos y funcionarios de su entorno.
Estas declaraciones se producen en un contexto de tensiones y cooperación entre los gobiernos de Claudia Sheinbaum Pardo y Donald Trump en materia de seguridad y combate al narcotráfico. Mientras la administración estadounidense ha reconocido la colaboración mexicana en arrestos de criminales, también ha criticado la supuesta protección que reciben políticos vinculados al crimen organizado.
Ante estas afirmaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que no entrará en controversias con Sara Carter. En conferencia de prensa este lunes 15 de junio, señaló que “es su opinión y nosotros tenemos nuestra postura”, enfatizando que México mantiene su estrategia centrada en la prevención y en acciones para reducir el consumo de drogas. Recordó que el pasado viernes 12 de junio hubo una reunión bilateral en la embajada de Estados Unidos en México, donde se revisaron avances conjuntos en materia de seguridad.
Sheinbaum destacó la dificultad de responder a cada declaración del gobierno estadounidense y subrayó la importancia de continuar con la colaboración bilateral, que incluye esfuerzos para disminuir el tráfico de armas hacia México. Asimismo, insistió en que la reducción del consumo de drogas en ambos países es fundamental para mejorar la seguridad regional y que México seguirá trabajando en esa línea.
En cuanto a la producción de drogas en territorio nacional, la presidenta informó que se han desactivado laboratorios clandestinos principalmente dedicados a la metanfetamina, y que hasta ahora sólo se han detectado tres para la elaboración de pastillas de fentanilo, sin evidencia de producción de fentanilo a partir de precursores en México.
Este intercambio refleja la complejidad de la lucha contra el narcotráfico, donde la cooperación internacional debe equilibrarse con el respeto a la soberanía y la atención a las causas sociales que originan la violencia y la desigualdad. En este marco, es indispensable fortalecer políticas públicas que atiendan las raíces del problema, promoviendo justicia social y equidad, para que la seguridad no sea sólo una cuestión de represión, sino de transformación social profunda.
