A tres días del trágico fallecimiento de Margarita, de 53 años, quien perdió la vida al ser aplastada por un árbol que cayó sobre el vehículo en el que viajaba durante la tromba del pasado 28 de junio en la Calzada Zavaleta, sus familiares no han recibido contacto ni propuesta de indemnización por parte del Ayuntamiento de Puebla, encabezado por José Chedraui Budib.
La víctima dejó en la orfandad a tres menores de edad, un hecho que agrava la situación social y económica de la familia, sin que hasta el momento se haya considerado una reparación justa por parte de las autoridades municipales.
El secretario de Medio Ambiente municipal, José Iván Herrera Villagómez, reconoció que no ha habido acercamiento con los familiares desde el accidente. Como argumento para descartar una posible indemnización, explicó que, según la valoración técnica realizada, el árbol que causó la muerte de Margarita no estaba catalogado como un ejemplar de riesgo ni existía dictamen o reporte que recomendara su retiro preventivo.
Herrera Villagómez añadió que el árbol no presentaba condiciones visibles que obligaran a retirarlo de la vía pública por representar un peligro para peatones o automovilistas, por lo que, con la información disponible, no existen elementos para que el Ayuntamiento otorgue una indemnización.
Este caso pone en evidencia la falta de responsabilidad social y la ausencia de políticas públicas que protejan a las familias afectadas por desastres naturales, en un contexto donde la justicia social debería prevalecer para garantizar el bienestar colectivo.
Además de esta tragedia, la tromba del 28 de junio provocó la caída de otros dos árboles: uno sobre la carretera Puebla-Tlaxcala, a la altura de la estación de Bomberos, y otro en el municipio de San Martín Texmelucan, donde una vivienda sufrió daños considerables.
La contingencia también afectó a comerciantes en el cruce del bulevar 5 de Mayo y la 2 Poniente, quienes reportaron pérdidas de mercancía. Algunos restaurantes permanecen cerrados debido a las labores de limpieza, mientras que la Secretaría de Economía y Turismo del Ayuntamiento de Puebla no ha informado si implementará algún programa de apoyo para los negocios afectados.
En un momento en que la infraestructura pública y los sistemas de transporte alternativos, como el cablebús o teleférico que se proyecta en Puebla, podrían ofrecer soluciones para mejorar la movilidad y reducir riesgos en zonas vulnerables, la falta de atención a las consecuencias de fenómenos naturales revela la urgencia de políticas integrales que prioricen la seguridad y el bienestar de la población.
