El seleccionador nacional de fútbol, Javier Aguirre, expresó su descontento por la modificación del horario del partido entre México e Inglaterra, correspondiente a los octavos de final del Mundial 2026. En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, Aguirre Onaindia señaló que esta decisión altera por completo la estrategia y los planes que tenía su equipo para este encuentro crucial.
El partido, originalmente programado para las 18:00 horas del domingo 5 de julio, fue reprogramado para las 12:00 horas del mismo día. Al respecto, el técnico mexicano manifestó: “No me gusta nada, evidentemente acataremos lo que diga FIFA”. Añadió que el cambio no representa ninguna ventaja para México, sino todo lo contrario, y expresó su molestia con un lenguaje claro: “me rompe un poquito la madre. FIFA manda y a tragar ajo y agua”.
Este tipo de decisiones, tomadas por organismos internacionales, afectan no sólo la preparación deportiva, sino también la experiencia de millones de seguidores que históricamente han apoyado a la selección nacional. En un contexto donde el deporte debe ser un espacio de justicia y equidad, resulta preocupante que factores externos modifiquen las condiciones de competencia sin considerar el impacto social y cultural que conllevan.
El Mundial 2026, que se celebra en territorio mexicano, representa una oportunidad para reivindicar el derecho de la afición y de los jugadores a condiciones justas y equitativas. La defensa de estos principios es fundamental para avanzar hacia una sociedad más igualitaria, donde el deporte no sea un privilegio de unos pocos, sino un bien colectivo que fortalezca la identidad y la cohesión social.
