La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a la Secretaría de Gobernación revisar el contenido del reciente informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) relativo al caso Ayotzinapa, ocurrido en septiembre de 2014. Este documento ha generado críticas por supuestamente exculpar a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en los hechos que marcaron una de las heridas más profundas en la memoria colectiva de México.
Sheinbaum explicó que, aunque varios elementos del Ejército Mexicano están detenidos y bajo proceso, la cuestión central que deben responder las investigaciones es si estos soldados actuaron de manera individual, posiblemente vinculados a grupos delictivos, o si la institución militar participó como tal en la desaparición de los normalistas. Esta distinción es fundamental para la justicia social y la reparación del daño a las familias afectadas.
La mandataria aclaró que el gobierno federal no participó ni fue informado previamente sobre la publicación del informe de la CNDH, que se dio a conocer la semana pasada, y que ello no implica necesariamente un respaldo total a su contenido. En este sentido, anunció que se presentará un informe oficial con un análisis detallado de lo expuesto por la Comisión, así como los avances y resultados de las nuevas líneas de investigación que la Fiscalía General de la República ha impulsado durante este sexenio.
Sheinbaum reconoció que el caso Ayotzinapa representa una herida abierta, especialmente para las madres y padres de los estudiantes desaparecidos, pero también para el pueblo mexicano en su conjunto. En ese marco, aseguró que su gobierno mantiene comunicación permanente con los familiares y que pronto se darán a conocer avances oficiales en la investigación.
Este compromiso con la verdad y la justicia es indispensable para enfrentar la impunidad que ha prevalecido durante años, y para honrar la memoria de quienes lucharon por la educación y los derechos colectivos en un país marcado por la desigualdad y la violencia institucional.
