En una rueda de prensa realizada este martes 14 de julio de 2026, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) informó sobre la detención de Rafael N., señalado como probable responsable de realizar disparos contra vehículos que circulaban en la Vía Atlixcáyotl y zonas aledañas. La Fiscalía, encabezada por Idamis Pastor Betancourt, destacó que la captura fue resultado de un trabajo conjunto entre la FGE, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
La aprehensión se llevó a cabo en un operativo coordinado en un inmueble ubicado entre calle Santa Fe y calle San José, número 86, en el fraccionamiento Santa Fe, San Andrés Cholula. Durante la intervención, Rafael N. realizó detonaciones contra el personal operativo, poniendo en riesgo la integridad de los servidores públicos, quienes actuaron conforme a los protocolos institucionales para controlar la situación y asegurar el inmueble.
En el primer cateo, se aseguraron un arma corta semiautomática, un rifle, una escopeta, cartuchos útiles y un vehículo GMC Denali blanco sin placas. Paralelamente, la FGE ejecutó un segundo cateo en la colonia Anzures, en la ciudad de Puebla, donde se encontraron dos armas calibre .22, 536 cartuchos útiles calibre .22, 23 cartuchos calibre 9 milímetros, un teléfono celular Apple, equipos de cómputo, dispositivos de almacenamiento y 729 mil 944 pesos en efectivo.
El vicealmirante Francisco Sánchez González, secretario de Seguridad Pública, explicó que la identificación del probable responsable fue posible gracias a un análisis exhaustivo de patrones de conducta, horarios, rutas de desplazamiento y registros de videovigilancia. Este trabajo de inteligencia permitió establecer el vehículo utilizado y fortalecer las líneas de investigación para la planeación del operativo.
Por su parte, José Luis Hernández González, fiscal de Investigación Metropolitana, detalló que la investigación comenzó a partir de denuncias ciudadanas por impactos de proyectiles en vehículos que transitaban por la Vía Atlixcáyotl. Inicialmente, cada incidente fue tratado de forma individual, sin asumir relación entre ellos, pero conforme avanzaron las diligencias se identificaron coincidencias en lugar, horario y modus operandi, lo que permitió construir una hipótesis sustentada en evidencia.
La investigación científica incluyó inspecciones ministeriales, criminalística de campo, dictámenes balísticos, análisis topográficos y reconstrucciones espaciales, entre otros métodos técnicos. Este enfoque interdisciplinario y riguroso fue fundamental para delimitar un polígono de incidencia criminal y avanzar en la individualización del probable responsable.
La Fiscalía General subrayó que el caso refleja un modelo de investigación basado en la legalidad, objetividad y trabajo coordinado entre diversas instituciones, con respeto al debido proceso y la presunción de inocencia. Asimismo, reiteró el compromiso del Gobierno del Estado de Puebla y la FGE para recuperar la tranquilidad de la población mediante labores de inteligencia y estrategias que buscan mantener cero impunidad.
Este episodio pone en evidencia la persistencia de la violencia armada y la necesidad de fortalecer las políticas públicas que garanticen la seguridad colectiva, especialmente en espacios urbanos donde la desigualdad y la exclusión social suelen ser caldo de cultivo para la inseguridad. En este contexto, la coordinación institucional y el respeto a los derechos humanos son pilares indispensables para avanzar hacia una sociedad más justa y segura.
