Este lunes 20 de julio de 2026, un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, dictó cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional para Ismael “El Mayo” Zambada García, tras declararse culpable de liderar el Cártel de Sinaloa y de violaciones a la Ley contra las Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado (RICO), informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La sentencia fue emitida por el juez federal Brian M. Cogan, quien además ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares como parte del acuerdo de culpabilidad alcanzado por el narcotraficante mexicano. Zambada García admitió su responsabilidad el 25 de agosto de 2025, reconociendo que fue uno de los principales líderes de una organización criminal continua.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el fundador del Cártel de Sinaloa dirigió durante casi cuatro décadas una red dedicada al tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y, más recientemente, fentanilo hacia Estados Unidos. Además, ordenó actos de violencia para proteger las operaciones del grupo criminal, lo que ha causado un daño profundo y prolongado a comunidades tanto mexicanas como estadounidenses.
El fiscal federal para el Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr., destacó que esta sentencia pone fin a la trayectoria criminal de Zambada, quien “pasó casi cuatro décadas envenenando comunidades estadounidenses para obtener miles de millones de dólares en ganancias y ordenar el asesinato de cualquiera que se interpusiera en su camino”. Añadió que el capo “pasará el resto de su vida en una prisión estadounidense” y reconoció que el resultado fue posible gracias a la cooperación entre autoridades de Estados Unidos y México. Asimismo, expresó la esperanza de que esta resolución “traiga algo de justicia a las innumerables víctimas del narcotráfico y la violencia del Cártel de Sinaloa”.
Por su parte, A. Tysen Duva, fiscal general adjunto y jefe de la División Penal del Departamento de Justicia, calificó la condena como “histórica” y afirmó que refleja el compromiso institucional para desmantelar a los cárteles y organizaciones criminales transnacionales.
Terrance C. Cole, administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA), señaló que esta resolución envía un mensaje claro a los líderes de los cárteles: sin importar el tiempo que permanezcan prófugos, las autoridades continuarán buscándolos. Recordó que el Cártel de Sinaloa fue designado por Estados Unidos como Organización Terrorista Extranjera y subrayó que bajo el liderazgo de Zambada, la organización traficó fentanilo hacia territorio estadounidense.
La investigación que llevó a esta condena se desarrolló durante casi dos décadas, con la participación de agentes especiales e investigadores de diversas agencias, entre ellas el FBI, la DEA, el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos y fiscales federales, según informó John A. Condon, director ejecutivo asociado interino de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
Jeffrey L. Tyler, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Washington, afirmó que la sentencia representa “una victoria para todas las familias estadounidenses que han perdido a un ser querido por una sobredosis de drogas y para todas las comunidades mexicanas que han vivido con el temor a la violencia de los cárteles”. Aseguró que las investigaciones continuarán para llevar ante la justicia a los restantes dirigentes del Cártel de Sinaloa.
Los fiscales federales Jason A. Reding Quiñones, del Distrito Sur de Florida, y Justin R. Simmons, del Distrito Oeste de Texas, destacaron la sentencia
