Explosión de cohete de Blue Origin pone en riesgo compromisos espaciales y red satelital de Amazon

In Internacional
mayo 29, 2026

La noche del jueves 28 de mayo de 2026, alrededor de las 21:00 hora local, un cohete New Glenn de la empresa Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, explotó durante una prueba rutinaria de motores en el Centro Espacial Kennedy, Florida. Este incidente genera serias dudas sobre la capacidad de la compañía para cumplir con sus compromisos con la NASA, que incluyen el envío de astronautas y la construcción de una base lunar.

El cohete, de 98 metros de altura, estaba programado para lanzar 48 satélites de la red de banda ancha Leo de Amazon a partir del 4 de junio. La explosión representa un duro revés para esta red, que busca competir con SpaceX y su servicio Starlink, en un mercado dominado por grandes corporaciones que concentran el poder tecnológico y económico.

Afortunadamente, no se reportaron heridos. Jeff Bezos confirmó en la red social X que todo el personal se encontraba a salvo y expresó su compromiso para reconstruir y continuar con los vuelos.

Sin embargo, la explosión causó daños considerables en el Complejo de Lanzamiento Espacial 36 (LC-36), la única plataforma en el mundo diseñada para el despegue del New Glenn. Las imágenes difundidas muestran el colapso de una de las torres de protección contra rayos, lo que implica que la plataforma deberá ser reconstruida y recertificada antes de reanudar operaciones.

Los analistas estiman que este proceso tomará varios meses, lo que retrasará los planes de Blue Origin y afectará la competencia en el sector espacial, donde la concentración del poder corporativo limita el acceso equitativo a los beneficios tecnológicos y profundiza las desigualdades globales. Este incidente subraya la necesidad de fortalecer los esfuerzos colectivos y públicos para garantizar que la exploración espacial sirva al interés social y no solo a los intereses privados.