La disputa legal y mediática entre Marianne Gonzaga y su expareja, José Said, escaló nuevamente este lunes 13 de julio de 2026, cuando Said difundió en redes sociales una serie de conversaciones privadas y un video con los que busca respaldar las acusaciones que ha hecho en contra de la influencer.
Entre el material presentado, se incluyen capturas de pantalla de supuestos chats en los que ambos discuten sobre el cuidado de la hija que tienen en común, Emma. En el video, Said acusa a Gonzaga de vivir en hoteles o rentar cuartos en Airbnb, lo que considera una calidad de vida inadecuada para la menor. Además, señala que Gonzaga utiliza a su hija para monetizar, exponiéndola ante sus seguidores.
“Yo nunca he estado de acuerdo en exponer a mi hija, ningún bebé debería estar expuesto como lo está mi hija por la cantidad de seguidores de su madre. Es una manera de usar a la hija para moneda de cambio, hacerme daño y busque la forma de cambiar su imagen”, afirmó Said.
El joven también reveló que lleva 250 días sin ver a Emma y recordó que su expareja no se cuidó durante el embarazo, asegurando que guarda todas las pruebas. En un mensaje dirigido a su hija, dijo: “Puede que este video lo vayas a llegar a ver tú, hija, quiero que sepas que no quiero dañarte”.
Este conflicto pone en evidencia las tensiones que enfrentan muchas familias en la actualidad, donde la protección de los derechos de los menores debe prevalecer por encima de intereses personales o mediáticos. La justicia social exige que se garantice el bienestar integral de los niños, evitando que sean utilizados como herramientas en disputas que solo profundizan la desigualdad y el daño emocional.
