El gobierno de Puebla, encabezado por el gobernador Alejandro Armenta, avanza en la consolidación del Sistema Estatal de Bicicletas Públicas, que busca ofrecer una alternativa de movilidad integrada y accesible para la población. Según el informe que presentará hoy, lunes 13 de julio de 2026, el coordinador de gabinete, José Luis García Parra, el proyecto piloto contempla la instalación de 137 cicloestaciones vinculadas a 26 paraderos del sistema RUTA y a las nueve estaciones del Cablebús, lo que permitirá una cobertura potencial para hasta 489 mil habitantes en las zonas aledañas.
Este diseño responde a la necesidad histórica de ampliar las opciones de transporte público en Puebla, especialmente para quienes dependen de sistemas masivos y requieren conexiones eficientes para sus desplazamientos cotidianos. La red piloto pretende que entre el 35% y 55% de los usuarios del sistema RUTA tengan acceso a estas bicicletas, que cubrirán radios de entre 0.5 y 3 kilómetros desde las estaciones, complementando así el transporte colectivo y favoreciendo la movilidad sustentable.
El proyecto, inspirado en el modelo Ecobici de la Ciudad de México, se desarrolla con la participación de técnicos poblanos agrupados en la paraestatal Yankuilotl, encargados del desarrollo del software que gestionará el sistema. Esta iniciativa representa un avance significativo para la movilidad urbana en Puebla, al fomentar alternativas que contribuyen a la justicia social y a la reducción de la desigualdad en el acceso al transporte.
En cuanto a los costos, el esquema tarifario propuesto contempla una membresía básica mensual de 49 pesos, un precio considerablemente inferior al cobrado en la capital del país, donde el uso por un solo día cuesta 123 pesos. La anualidad para el sistema poblano será de 599 pesos, monto que se considera sostenible para la operación y que incluye modalidades estudiantiles, familiares y pases de corta duración, aunque estos últimos aún no tienen un costo definido.
Este planteamiento tarifario, aunque ligeramente superior a la membresía anual básica de la Ciudad de México, que es de 566 pesos, busca garantizar la sostenibilidad del sistema sin sacrificar la accesibilidad para la mayoría de la población. Además, se trabaja en esquemas de acceso diversificados para atender distintas necesidades de movilidad, con un enfoque incluyente y de bienestar social.
Para facilitar el uso, se desarrollará una aplicación móvil que permitirá a las personas usuarias registrarse, consultar la disponibilidad de bicicletas en tiempo real, seguir sus viajes y acceder a servicios asociados. Durante la fase piloto, también se podrá utilizar la tarjeta RUTA para desbloquear las bicicletas, lo que facilitará la integración entre modos de transporte.
El sistema contará con herramientas de monitoreo inteligente para supervisar bicicletas, candados, cicloestaciones y componentes operativos en tiempo real, fortaleciendo la administración y el mantenimiento. Este enfoque integral busca consolidar un sistema eficiente y confiable, que responda a las demandas sociales y contribuya a una movilidad más equitativa.
El proyecto cuenta con el acompañamiento del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), organismo especializado en movilidad urbana sostenible e integración modal, lo que garantiza la incorporación de las mejores prácticas internacionales.
En suma, esta iniciativa representa un paso firme hacia la construcción de un sistema de transporte público más justo y accesible en Puebla, que reconoce la importancia de conectar a las comunidades con opciones de movilidad que respeten el derecho a un desplazamiento digno y económico, en línea con las luchas históricas por la igualdad y la justicia social.
