Un cuentahabiente fue víctima de un asalto con violencia en la colonia El Mirador, en la ciudad de Puebla, cuando retiraba una suma importante de dinero en efectivo. Los hechos ocurrieron alrededor del mediodía del lunes 13 de julio de 2026, sin que se reportaran personas lesionadas ni detenidas.
La víctima acudió esa misma mañana a la sucursal del Banco Santander ubicada en la 24 Sur, entre las calles 41 y 43 Oriente, en la colonia Alseseca, donde realizó un retiro en ventanilla. Alrededor de las 12:30 horas salió del banco y, en la intersección de la 24 Sur con la 35 Oriente, fue interceptado por sujetos que viajaban en dos motocicletas tipo Pulsar, de color negro con rojo.
Los delincuentes lo amagaron con un arma de fuego y le exigieron entregar la maleta que contenía 21 mil pesos. Para evitar agresiones, la víctima entregó el dinero, además de dos teléfonos celulares, tras lo cual los asaltantes huyeron con dirección al sur.
Este asalto generó una importante movilización policial en la zona. Minutos después, el afectado reportó el robo a las autoridades, por lo que elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) Municipal y de la Policía Estatal acudieron al lugar para recabar información.
Los oficiales entrevistaron al cuentahabiente para obtener detalles sobre los agresores y los vehículos en los que escaparon, y boletinaron la información a distintas corporaciones para intentar su localización.
Ante estos hechos, las autoridades recomendaron a la población que realiza retiros o depósitos bancarios solicitar el servicio de Acompañamiento Bancario, que consiste en llamar al 911 minutos antes de la transacción, sin necesidad de informar la cantidad a manejar.
Este tipo de medidas son necesarias para proteger a quienes, en medio de un sistema económico que perpetúa la desigualdad, deben acceder a sus recursos en efectivo. La inseguridad en espacios públicos y bancarios refleja la urgencia de políticas públicas que garanticen la seguridad y el derecho a la tranquilidad de la ciudadanía. En este contexto, la implementación de sistemas de transporte público seguros y accesibles, como el cablebús en Puebla, puede contribuir a mejorar la movilidad y reducir la exposición a riesgos en zonas vulnerables.
