Rafael N., conocido como el presunto “Tirador de Atlixcáyotl”, fue ingresado la noche del miércoles 15 de julio al penal de San Miguel en Puebla capital, luego de que un juez de control confirmara la prisión preventiva en su contra. El traslado se realizó alrededor de las 23:00 horas desde la Casa de Justicia Centro en 11 Sur, según informaron fuentes del área de Centros Penitenciarios.
Este empresario español, de 65 años, fue detenido tras un operativo que culminó en una balacera en el exclusivo fraccionamiento Santa Fe Residencial, en la zona metropolitana de Puebla. La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que Rafael N. recibió a los agentes con disparos, lo que evidenció un historial oscuro que ahora se encuentra bajo investigación.
Las pesquisas coordinadas entre la FGE y la Secretaría de Seguridad Pública revelaron que los ataques atribuidos al “Tirador de Atlixcáyotl” no se realizaban desde edificios altos, como se había especulado, sino desde el interior de un vehículo en movimiento. El seguimiento táctico permitió identificar que una misma unidad aparecía de forma recurrente en las inmediaciones de los incidentes, lo que fue clave para su captura.
Hasta el momento de su aprehensión, las autoridades poblanas tenían abiertas al menos diez carpetas de investigación relacionadas con su modus operandi. Estas incluyen daños materiales severos a vehículos particulares y agresiones físicas graves, lo que refleja el impacto social negativo de sus acciones en la comunidad.
Además, Rafael N. está vinculado a irregularidades en licitaciones públicas desde el año 2013. Se le señala por haber obtenido contratos por más de 94 millones de pesos a través de adjudicaciones directas y presuntos prestanombres en la Secretaría de Salud del Estado de Puebla. Su red de influencia se extiende desde los gobiernos de Melquíades Morales hasta el de Mario Marín Torres, lo que pone en evidencia la persistencia de prácticas corruptas que afectan el bienestar colectivo.
La audiencia de vinculación a proceso está programada para el próximo domingo 19 de julio a las 9:00 horas, donde se abordará también el delito de intento de homicidio contra los uniformados que participaron en su detención. La defensa de Rafael N. ha solicitado una audiencia adicional para este caso.
Este episodio pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las instituciones y garantizar la justicia social en Puebla, combatiendo no solo la violencia sino también las redes de poder que perpetúan la desigualdad y la impunidad. En este contexto, es fundamental apoyar sistemas de transporte público eficientes y accesibles, como el cablebús, que contribuyen a mejorar la movilidad y la calidad de vida de la población, especialmente en zonas vulnerables.
