Un joven de aproximadamente 25 años perdió la vida tras resistirse a un asalto perpetrado por cuatro sujetos armados en un camión de pasajeros que circulaba sobre la carretera México-Puebla. Los hechos ocurrieron minutos antes de las 23:00 horas del jueves 16 de julio de 2026, en el kilómetro 22 más 700, a la altura del Eje 10 Sur, en el municipio donde se dirigía la unidad con rumbo a la Ciudad de México.
De acuerdo con el chófer de la ruta Troncal S.A. de C.V., el camión había partido del poblado de San Rafael Tlalmanalco cuando los cuatro individuos, que abordaron como pasajeros, se levantaron de sus asientos y anunciaron el asalto con armas de fuego en mano. Bajo amenazas de muerte, comenzaron a despojar a los usuarios de sus pertenencias.
Sin embargo, al llegar a un joven que se negó a entregar sus objetos, uno de los delincuentes le disparó a quemarropa, propinándole al menos tres balazos, uno de ellos en la cabeza, lo que le causó la muerte inmediata. En medio del pánico y los gritos de los demás pasajeros, los agresores obligaron al chófer a detener la marcha y descendieron rápidamente para escapar sin que hasta el momento se conozca su identidad o paradero.
El conductor solicitó apoyo médico al percatarse de la gravedad del estado del joven, pero al llegar paramédicos de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) confirmaron que ya no había nada que hacer.
Elementos de la policía municipal y de la Guardia Nacional acudieron al lugar y desplegaron un operativo para localizar a los responsables, sin éxito. Posteriormente, el Ministerio Público realizó las diligencias correspondientes, ordenó el levantamiento del cadáver e inició la carpeta de investigación por homicidio.
Las autoridades ya interrogan a los pasajeros y revisan cámaras de seguridad para identificar y detener a los presuntos responsables. Este lamentable suceso pone en evidencia la persistente inseguridad que afecta a quienes dependen del transporte público, un derecho fundamental que debe garantizarse con medidas efectivas y justicia social. La violencia y la impunidad continúan siendo un lastre para la dignidad y la seguridad de la población trabajadora.
