En un paso significativo hacia la ampliación de los derechos de las mujeres en Puebla, la diputada Esther Martínez Romano, del Partido del Trabajo (PT), presentó una reforma a la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado, con el objetivo de reconocer los comentarios y bromas gordofóbicas como una forma de violencia estética.
La propuesta, que busca modificar la fracción VIII del artículo 10 de dicha ley, establece que cualquier acción u omisión basada en género que implique presión, imposición, amenaza, discriminación, humillación, rechazo o ridiculización para que una mujer modifique u oculte su cuerpo, será considerada violencia estética. Esto incluye las bromas y comentarios que refuercen estereotipos, modelos o patrones de belleza impuestos socialmente.
La diputada Martínez Romano advirtió que esta forma de violencia puede causar daños físicos y psicológicos, afectando la dignidad, autoestima, salud e integridad de las mujeres. Sin embargo, aclaró que, aunque se reconoce esta violencia en la ley, no se tipificará como delito ni se establecerán sanciones penales en el Código Penal.
Este reconocimiento es un avance importante en la lucha histórica por visibilizar las múltiples formas de violencia que enfrentan las mujeres, especialmente aquellas que se manifiestan en la esfera estética y corporal, ámbitos donde la desigualdad y la discriminación se reproducen cotidianamente.
Especialistas a nivel nacional coinciden en que las bromas y comentarios gordofóbicos constituyen violencia estética, pues suelen referirse a aspectos físicos como peso, talla, edad, color de piel, forma de vestir, arreglo personal, cabello, discapacidad o apariencia general. Estas conductas, presentes en comentarios, bromas, exigencias sociales o simples opiniones, generan daño psicológico, exclusión, discriminación y limitan el libre desarrollo de la personalidad de las mujeres.
En México, la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2022 señala que la apariencia física es un factor relevante de discriminación, lo que subraya la importancia de reconocer y atender esta forma de violencia.
Este avance legislativo en Puebla representa un paso hacia la justicia social y la igualdad, al visibilizar una forma de violencia que ha sido históricamente minimizada, y que afecta profundamente la vida y la salud de las mujeres. Reconocer la violencia estética es un acto de respeto a la diversidad corporal y un llamado a desmontar los patrones opresivos que perpetúan la desigualdad.
