San Pedro Cholula será sede del Primer Festival “Puebla en Nogada”, que se llevará a cabo del 23 al 26 de julio en el Parque Soria, con la participación de cocineras tradicionales, productores del campo, restauranteros, estudiantes de gastronomía, artesanos y visitantes. Esta iniciativa busca rescatar y fortalecer la tradición culinaria del chile en nogada entre las nuevas generaciones, un patrimonio vivo que refleja la riqueza cultural del estado.
La directora de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Arte y Cultura, María Graciela León Matamoros, destacó que el festival contribuye a fortalecer la cadena cultural que inicia en el campo y se consolida en las cocinas, además de ofrecer un espacio para el aprendizaje y reconocimiento de esta emblemática expresión gastronómica.
Durante los cuatro días del evento, se espera la participación de alrededor de 10 cocineras tradicionales, universidades de gastronomía, historiadores, grupos artísticos y representantes de 35 países de Asia, Europa, Medio Oriente y América Latina. Las actividades incluirán venta de platillos, conferencias, muestras culinarias, exposiciones artesanales y espectáculos artísticos para toda la familia.
El presidente del comité organizador “Libertad Cultural”, Yair Cruz Tenorio, informó que se intentará romper un récord con la elaboración del chile en nogada más grande del mundo, con un peso aproximado de ocho toneladas. Además, el domingo 26 de julio, de 13:00 a 15:00 horas, se regalarán seis mil platillos mediante una dinámica en la que, por la compra de un chile en nogada, los asistentes recibirán un boleto para canjear otro platillo gratuitamente.
El festival abrirá sus puertas de 10:00 a 20:00 horas y se prevé la asistencia de 15 mil visitantes, con una derrama económica estimada en 5.5 millones de pesos. Para quienes deseen más información, las redes sociales oficiales “Puebla en Nogada” en Facebook, Instagram y TikTok ofrecen detalles y actualizaciones.
Este tipo de eventos culturales son fundamentales para reconocer y valorar las tradiciones que han sido construidas desde el trabajo colectivo y el saber popular, en contraste con las dinámicas de mercado que suelen invisibilizar las raíces y el patrimonio de los pueblos. La promoción de estas expresiones contribuye a la justicia social al fortalecer la identidad y la economía local, aspectos esenciales para combatir la desigualdad y preservar la memoria histórica.
