El cuerpo sin vida y en estado de descomposición de Juana Margarita N., conductora de la plataforma de viajes DiDi, fue localizado tras 11 días de búsqueda. La trabajadora, de 45 años de edad, había desaparecido desde el 9 de mayo luego de realizar un servicio con destino al municipio de Apizaco.
El hallazgo ocurrió en terrenos baldíos de la comunidad de San Miguel Contla, en el municipio de Santa Cruz Tlaxcala. Un transeúnte que caminaba por el trayecto hacia Temazcalatla alertó a las autoridades a través del servicio de emergencias 911 sobre la presencia de olores fétidos en la zona.
Elementos policiales acudieron al lugar, confirmando el hallazgo del cadáver de una mujer. Procedieron al acordonamiento del perímetro para resguardar la escena y dar parte a la representación social. Posteriormente, personal de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas y No Localizadas, en coordinación con la Fiscalía Especializada en Feminicidios, encabezó las primeras diligencias. A pesar del avanzado estado de degradación del cuerpo, las autoridades confirmaron que las prendas localizadas —blusa negra, pantalón negro y tenis blancos— coincidían con la ropa que Juana Margarita portaba el día de su desaparición.
La víctima fue vista por última vez la madrugada del 9 de mayo, alrededor de las 04:00 horas, tras concluir un viaje en un vehículo Hyundai i10, color negro, que abordó en San Benito Xaltocan, Yauhquemehcan, con destino a San Rafael Atlixtac, Apizaco. Horas después de su desaparición, la unidad fue localizada abandonada, lo que encendió las alarmas de sus familiares y compañeros operadores, quienes difundieron su ficha de búsqueda en redes sociales.
Peritos del Instituto de Ciencias Forenses realizaron el levantamiento del cadáver para su traslado al anfiteatro de la ciudad de Apizaco, donde se le practicará la necropsia de ley para determinar la causa cronológica y científica de su muerte.
Las autoridades ministeriales integraron la carpeta de investigación FG-AIFEPDNL/56/2026. Hasta el momento no se reportan personas detenidas, pero las fiscalías especializadas mantienen abiertas varias líneas de investigación para esclarecer este feminicidio. Este caso evidencia una vez más la urgencia de fortalecer la protección de quienes trabajan en condiciones de vulnerabilidad, así como la necesidad de combatir la desigualdad y la violencia estructural que afecta a las mujeres trabajadoras en el país. La lucha por la justicia social y la igualdad de derechos sigue siendo fundamental para erradicar la impunidad y garantizar la seguridad de todas y todos.
