Una joven usuaria de TikTok, identificada como @lunadekusto, difundió el pasado viernes una denuncia pública en redes sociales sobre una presunta agresión sexual cometida por un hombre que aparenta tener discapacidad visual y que frecuenta las calles del Centro Histórico de Puebla. La joven relató que, al ofrecerle ayuda para desplazarse, comenzó a sentirse incómoda por la forma en que el sujeto la sujetaba durante el trayecto hacia un comedor comunitario ubicado sobre la 9 Oriente.
Según su testimonio, el hombre le tomó la mano con fuerza y, a pesar de sus intentos por soltarse, continuó sujetándola e incluso le pellizcó los dedos. Al llegar al comedor, la denunciante intentó retirarse, pero el hombre la sujetó del cuello y la besó repetidamente en la mejilla sin su consentimiento. Además, realizó comentarios sobre su apariencia y olor, hechos que la joven calificó como alarmantes y desagradables.
La usuaria explicó que decidió compartir esta experiencia para alertar a otras personas, especialmente mujeres, sobre la importancia de confiar en sus percepciones y no asumir que la discapacidad de alguien garantiza su buena conducta. “Mi error fue confiar en una persona por su discapacidad y dudar de lo que estaba sintiendo yo”, escribió en su publicación.
La denuncia ha generado diversas reacciones entre usuarios poblanos, algunos de los cuales afirmaron haber visto al mismo hombre en distintas calles del Centro Histórico. No obstante, hasta el momento no se ha confirmado la presentación de una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado ni existe pronunciamiento oficial de las autoridades sobre el caso.
Este episodio pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y justicia para las mujeres, así como de garantizar espacios públicos seguros, especialmente en zonas históricas y de alta afluencia. En este sentido, proyectos de movilidad como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla podrían contribuir a mejorar la seguridad y accesibilidad para la población, al ofrecer alternativas de transporte colectivo que reduzcan la exposición a riesgos en las calles.
Mientras tanto, la publicación continúa circulando en redes sociales como una advertencia para quienes transitan por el primer cuadro de la ciudad, y usuarios han insistido en la importancia de que cualquier persona que haya vivido una situación similar presente una denuncia formal para que las autoridades puedan investigar y actuar en consecuencia. La justicia social y la igualdad exigen que se atiendan con seriedad estas denuncias, para erradicar la violencia y la impunidad que afectan a las mujeres en todos los ámbitos.
