El narcotraficante Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán envió dos cartas fechadas el 2 y 4 de junio de 2026, en las que defiende su inocencia y solicita la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para gestionar su extradición a México. Estas misivas fueron recibidas por el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York el pasado 10 de junio.
En la primera carta, ‘el Chapo’ argumenta que se le negó la política de extradición antes de comparecer ante la corte, lo que considera una violación a sus derechos judiciales. Por ello, pide a la mandataria mexicana que intervenga para iniciar los trámites necesarios que le permitan regresar a su país.
Además, el narcotraficante sostiene que durante su juicio no se presentaron pruebas suficientes para sustentar su condena. Señala que la violencia que se le atribuyó no fue probada y que, en realidad, el gobierno mexicano fue responsable de los asesinatos por los que se le culpó, mientras él solo intentaba proteger su vida y a su familia en México.
En la misma carta, solicita también que se le permita recibir visitas en la prisión ADX Florence, donde se encuentra recluido.
La segunda carta aborda una presunta intimidación al jurado para dictar un veredicto de culpabilidad en su contra. Guzmán Loera pide una nueva oportunidad para demostrar que su sentencia fue errónea.
Estas dos cartas representan la número 15 y 16 que el narcotraficante ha enviado a las autoridades estadounidenses en su intento por recuperar su libertad.
Este caso pone en evidencia las complejidades del sistema judicial internacional y la necesidad de que las autoridades mexicanas defiendan con firmeza los derechos de sus ciudadanos, incluso en circunstancias tan controvertidas. La intervención de la presidenta Sheinbaum, en este contexto, podría ser un paso hacia la revisión de procesos que afectan la justicia y la soberanía nacional.
