El basquetbol mexicano vivió un momento sin precedentes la noche del Draft de la NBA 2026, cuando Karim López se convirtió en el primer jugador nacido en México en ser seleccionado en la primera ronda. El sonorense fue elegido en la posición número 21 por los Detroit Pistons durante la ceremonia celebrada en Nueva York, aunque minutos después sus derechos fueron transferidos a los Memphis Grizzlies, equipo con el que iniciará su carrera en la mejor liga de baloncesto del mundo.
Un día antes del evento, López reconoció la magnitud de lo que estaba por suceder. “Solo queda un día. Las emociones son más grandes”, declaró en una conferencia organizada por la NBA y retomada por EFE, donde admitió que conforme se acercaba el Draft comprendía mejor la relevancia de esta experiencia histórica para México. “Representa algo muy importante para todos los mexicanos”, afirmó, consciente del significado social y deportivo de su logro.
Nacido en Hermosillo, Sonora, Karim López creció en una familia con fuerte vínculo al baloncesto: su padre, Jesús Hiram López, fue integrante de la selección nacional mexicana y jugador profesional en el país. Con 19 años, el alero de 2.03 metros de estatura y posición de delantero llega a la NBA con una trayectoria internacional poco común para su edad, lo que ha sido destacado por la propia liga. La NBA resaltó su combinación de físico, longitud, potencia atlética y capacidad defensiva, atributos que lo convirtieron en uno de los prospectos internacionales más atractivos de la generación 2026.
El camino de López hacia la élite del baloncesto comenzó a los 14 años, cuando decidió dejar México para integrarse a las fuerzas básicas del Joventut de Badalona en España. Esta experiencia, lejos de su hogar y en otro continente, fue fundamental para su desarrollo personal y deportivo. Posteriormente, se unió a los New Zealand Breakers, donde permaneció dos temporadas dentro del programa Next Stars de la liga australiana y neozelandesa.
Durante su última temporada con los Breakers, López consolidó su candidatura para la NBA al promediar 11.9 puntos, 6.1 rebotes, 1.9 asistencias, 1.2 robos y 1.0 bloqueos por partido, con un 49 por ciento de efectividad en tiros de campo. Además, fue el único jugador en la NBL que logró al menos seis rebotes, un bloqueo y un robo por partido con menos de dos pérdidas de balón. Entre sus actuaciones más destacadas figura un partido de 32 puntos ante Melbourne United, donde anotó 19 unidades en el último cuarto, y estableció el récord histórico de anotación para un jugador elegible al Draft dentro del programa Next Stars con 358 puntos acumulados.
Este logro de Karim López no solo representa un avance para el deporte mexicano, sino que también simboliza la posibilidad de que más jóvenes de nuestro país accedan a espacios internacionales de alto nivel, rompiendo barreras históricas y sociales. En un contexto donde la desigualdad limita el acceso a oportunidades, la historia de López es un ejemplo de perseverancia y talento que merece ser reconocido y apoyado desde las políticas públicas y la sociedad en general.
