La noche del jueves 25 de junio de 2026, un operativo federal desplegado en el municipio de Ixhuatlán del Sureste, Veracruz, culminó con la detención del comandante y tres elementos de la Policía Municipal, identificados como Ismael N, Juan Carlos N, Luis Enrique N y Julio César N. Según testimonios de vecinos, la comandancia fue rodeada por un numeroso grupo de oficiales, quienes sacaron a los cuatro uniformados para ponerlos a disposición de la autoridad judicial correspondiente.
La movilización no se limitó a la cabecera municipal, sino que se extendió a diversas comunidades cercanas, donde se realizaron cateos, aunque hasta el momento no se ha emitido información oficial que precise las causas de estas acciones. El Ayuntamiento de Ixhuatlán del Sureste confirmó las detenciones mediante un comunicado, en el que también informó que se brinda atención y acompañamiento jurídico a las familias de los policías, sin contar aún con detalles oficiales sobre los motivos que originaron el operativo.
Estas detenciones se enmarcan en las investigaciones por la desaparición forzada de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez, fundadora del medio Pulso Informativo del Sureste, quien fue sustraída violentamente de su domicilio en Nanchital el 2 de junio de 2026 por al menos dos hombres armados. Desde entonces, las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno han intensificado la búsqueda, con el respaldo público de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien expresó su apoyo a los familiares durante su visita a Coatzacoalcos el 5 de junio.
En el contexto de esta investigación, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México confirmó la detención de dos presuntos implicados en Moloacán, municipio cercano a Ixhuatlán del Sureste. Previamente, el 8 de junio, en Nanchital, se reportó la captura de cuatro hombres relacionados con el caso, de los cuales tres fueron liberados al día siguiente por falta de pruebas.
Este operativo federal refleja la gravedad de la crisis de violencia y la impunidad que enfrentan periodistas en la región, un problema que demanda respuestas contundentes y la garantía de justicia para quienes arriesgan su vida en la defensa de la verdad y los derechos colectivos. La detención de elementos policiales vinculados a estos hechos es un paso necesario para desmantelar las redes de complicidad que perpetúan la inseguridad y la desigualdad social en Veracruz.
