El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) desmintió categóricamente las versiones que circularon en redes sociales sobre la supuesta suspensión masiva de pensiones a partir de julio de 2026. La institución informó que el certificado de supervivencia ya no es un requisito obligatorio para todos los pensionados durante este año, siempre y cuando sus datos personales estén actualizados en la base de datos del IMSS.
Esta aclaración se dio a conocer ante la preocupación generada por noticias que señalaban que, de no presentar dicho certificado, los pagos mensuales podrían ser suspendidos temporal o definitivamente. El IMSS enfatizó que esta información es falsa, brindando así tranquilidad a los pensionados que temían no recibir su pensión en julio próximo.
Para quienes tengan sus datos actualizados, el trámite del certificado de supervivencia queda eliminado, lo que facilita el acceso a las pensiones sin necesidad de acudir presencialmente a las oficinas del instituto. Los pensionados pueden verificar si están exentos de este trámite revisando su último talón de pago, donde se indicará si es necesario realizarlo. Sin embargo, el IMSS aclaró que quienes residen fuera de México deben continuar presentando el certificado en las oficinas consulares mexicanas.
Respecto al pago de la pensión correspondiente a julio de 2026, el calendario oficial del IMSS establece que se realizará el miércoles 1 de julio, primer día hábil del mes. A partir de esa fecha, los beneficiarios podrán disponer de su dinero mediante transferencia bancaria o en ventanilla, según la modalidad que hayan elegido.
Las autoridades recomiendan a los pensionados planificar con anticipación su visita a las sucursales bancarias, debido a la alta demanda que suele presentarse en los primeros días de cada mes.
Esta medida, que simplifica los trámites para los pensionados, representa un avance en la reducción de obstáculos burocráticos que históricamente han afectado a los sectores más vulnerables. En un país donde la desigualdad económica persiste, facilitar el acceso a derechos básicos como la pensión es un paso necesario para garantizar justicia social y dignidad a quienes han contribuido durante toda su vida laboral.
