La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reasumió este miércoles 17 de junio de 2026 su competencia para estudiar la constitucionalidad de la prohibición absoluta de la eutanasia y el suicidio asistido en las leyes sanitarias mexicanas.
El caso que motivó esta decisión proviene de una persona que solicitó protección judicial contra la Ley General de Salud y el Código Penal de la Ciudad de México, debido a que estas normativas impiden el acceso a la eutanasia. La promovente, quien ha dedicado su vida profesional a asistir a personas con enfermedades terminales y actualmente enfrenta un diagnóstico de cáncer, argumenta que imponer la “muerte natural” como única forma jurídicamente válida de morir vulnera el derecho a la autonomía y al desarrollo de la libre personalidad.
El ministro Arístides Guerrero García, al presentar el caso, mencionó ejemplos internacionales donde la eutanasia está permitida, como Países Bajos y Bélgica desde 2002, Canadá desde 2016 y Colombia, donde la Corte Constitucional despenalizó este procedimiento en 1997. Sin embargo, aclaró que la SCJN aún no asume una postura sobre el fondo del asunto, sino que únicamente ha decidido discutirlo.
El ministro Irving Espinosa Betanzo explicó que la persona que promovió el amparo ha vivido de cerca el sufrimiento de pacientes terminales y reclama mejores disposiciones en materia de salud, incluyendo cuidados paliativos. Por su parte, el ministro Giovanni Figueroa Mejía destacó la oportunidad que representa este caso para que la Corte establezca un criterio novedoso sobre la eutanasia y otros procedimientos de muerte asistida.
La votación para atraer el caso al pleno fue favorable por mayoría, con ocho ministros a favor y una abstención. El ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz aseguró que este tema será de suma importancia para la sociedad mexicana y que el debate se dará en su momento.
Este avance en la SCJN representa un paso significativo en la lucha por los derechos individuales y la autonomía sobre el propio cuerpo, un tema que ha sido históricamente relegado en nuestro país. La discusión abierta sobre la eutanasia puede contribuir a una mayor justicia social y respeto a la dignidad humana, especialmente para quienes enfrentan enfermedades terminales y prolongados sufrimientos.
