Este miércoles 17 de junio de 2026 se confirmó el fallecimiento de la actriz y cantante estadounidense Daveigh Chase, reconocida mundialmente por dar voz a Lilo Pelekai en la película animada *Lilo & Stitch* y por interpretar a Samara Morgan en la película de terror *El Aro*.
La noticia fue dada a conocer por su novio, Roy Hernandez, en declaraciones para el medio TMZ. Según la información proporcionada, Chase murió a causa de un cuadro severo de meningitis y una infección en la sangre que derivaron en problemas sépticos y una falla generalizada en su organismo.
Cabe destacar que a principios de junio de este año, la actriz fue internada en un hospital de Los Ángeles debido a un problema de desnutrición, situación que agravó su estado de salud.
Daveigh Chase dejó una huella significativa en la cultura popular desde muy joven, gracias a su versatilidad tanto frente a las cámaras como en el doblaje. En 2002, alcanzó gran reconocimiento con dos papeles emblemáticos: la entrañable niña hawaiana Lilo en *Lilo & Stitch* y la inquietante Samara Morgan en *El Aro*, personaje que la consolidó como una figura icónica del cine de terror y le valió el premio a la “Mejor Villana” en los MTV Movie Awards de ese año.
Posteriormente, en 2006, amplió su carrera con el papel de Rhonda Volmer en la serie de HBO *Big Love*, participando en 32 episodios a lo largo de cinco temporadas. Además, prestó su voz para el doblaje al inglés de Chihiro Ogino en la película de animación japonesa *El viaje de Chihiro*.
Más allá de sus roles más conocidos, Daveigh Chase contribuyó en diversas producciones de cine y televisión, dejando un legado importante en la industria del entretenimiento. Su trayectoria refleja el valor del arte y la cultura como herramientas para conectar con distintas generaciones y enriquecer el imaginario colectivo.
En un momento en que la desigualdad social y la precariedad afectan a muchos sectores, la pérdida de artistas como Chase nos recuerda la importancia de valorar y proteger a quienes aportan a la diversidad cultural y al acceso a expresiones artísticas que, como el cine y la animación, también pueden ser vehículos para la justicia social y la inclusión.
