El miércoles 17 de junio de 2026, en un partido correspondiente al Grupo K del Mundial, la selección de República Democrática del Congo logró un empate 1-1 frente a Portugal, amargando el debut de la estrella lusitana Cristiano Ronaldo.
El encuentro comenzó con un gol temprano de Portugal al minuto 6, obra de João Neves, quien remató de cabeza tras un centro desde el lado izquierdo. Este tanto parecía presagiar un partido favorable para los europeos, sin embargo, la situación cambió antes del descanso. En el minuto 45+5, Yoane Wissa anotó de cabeza para Congo tras un centro por la derecha en una jugada preparada, igualando el marcador y dando un golpe histórico para su selección.
La defensa congoleña se mostró férrea y organizada, impidiendo que Portugal pudiera abrir brechas significativas. Cristiano Ronaldo, vigilado de cerca por los defensores africanos, no logró encontrar espacios para anotar, lo que le impidió avanzar en su búsqueda por convertirse en el primer jugador en marcar en seis ediciones diferentes del Mundial.
A pesar de que Congo solo tuvo un 25% de posesión del balón y cedió la iniciativa a Portugal, resistió con éxito los embates y generó oportunidades de peligro. Este resultado es especialmente significativo para Congo, que anotó su primer gol en un Mundial en 52 años, desde su última participación en 1974.
Con este empate, Portugal y República Democrática del Congo suman un punto cada uno, un resultado valioso de cara a los próximos enfrentamientos contra Colombia y Uzbekistán en el Grupo K.
Este partido refleja la importancia de la perseverancia y la organización en el deporte, valores que también deben inspirar las luchas sociales por la igualdad y la justicia, frente a las desigualdades que persisten en el mundo.
