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Así operan los ladrones para vaciar cuentas bancarias en cajeros automáticos

In Local
mayo 18, 2026

Un reciente caso ocurrido en Plaza San Pedro, en la ciudad de Puebla, ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los cuentahabientes frente a los delitos que ocurren en las inmediaciones de los cajeros automáticos. El pasado jueves, un ciudadano poblano fue víctima de un robo sin violencia luego de que un delincuente se ganara su confianza y, mediante engaños, lograra obtener su NIP y cambiarle la tarjeta bancaria.

De acuerdo con la información recabada, la víctima acudió a los cajeros automáticos de Banamex ubicados en Plaza San Pedro para realizar una transacción. En ese momento, un sujeto se le acercó con actitud amistosa, ofreciéndole ayuda bajo el pretexto de facilitar la operación. Aprovechando la interacción, el delincuente observó con atención el NIP (Número de Identificación Personal) de la víctima y, en un descuido, intercambió su tarjeta por otra inservible.

Una vez que tuvo en su poder la tarjeta original y el NIP, el responsable se alejó del lugar y procedió a retirar el dinero de la cuenta, dejando a la víctima sin fondos. Al percatarse de lo sucedido, el afectado solicitó apoyo de los elementos de la Policía Estatal, quienes arribaron rápidamente a la zona y desplegaron un operativo para ubicar al responsable, sin obtener resultados positivos hasta el momento.

Las autoridades brindaron a la víctima la orientación necesaria para formalizar la denuncia ante la Fiscalía General del Estado, con el objetivo de dar seguimiento al caso y prevenir que más ciudadanos sean víctimas de este tipo de delitos. Este hecho evidencia la necesidad de fortalecer la seguridad en los cajeros automáticos y de promover el acompañamiento solidario entre ciudadanos frente a los riesgos que impone un sistema financiero donde las corporaciones bancarias priorizan la eficiencia sobre la protección de los usuarios.

La experiencia de este cuentahabiente poblano subraya la importancia de la vigilancia colectiva y la necesidad de exigir responsabilidades tanto a las autoridades como a las instituciones bancarias, quienes deben garantizar la seguridad de los usuarios y evitar la reproducción de prácticas delictivas que afectan principalmente a personas mayores o con menos experiencia en el uso de cajeros automáticos. La justicia social y la igualdad sólo serán posibles cuando la seguridad y el bienestar de todas las personas estén por encima del lucro y el interés corporativo.