La segunda jornada del Grupo B en el Mundial 2026, celebrada este jueves 18 de junio en el BC Place de Vancouver, dejó una imagen que quedará como la nota más triste del encuentro entre Canadá y Qatar. El mediocampista canadiense Ismaël Koné sufrió una lesión escalofriante que opacó la contundente victoria de su selección por 6-0.
Al minuto 52, en un choque fortuito con el jugador qatarí Assim Madibo, Koné cayó de manera aparatosa y su pierna izquierda quedó visiblemente desencajada, lo que generó alarma inmediata entre sus compañeros y el cuerpo arbitral. El árbitro Cristian Garay no dudó en expulsar a Madibo con tarjeta roja tras el incidente.
Aunque aún se esperan los resultados de los exámenes médicos, las imágenes transmitidas por televisión sugieren que la lesión podría tratarse de una fractura grave en la pierna del joven jugador de 24 años, quien milita en el Sassuolo. La gravedad del hecho conmocionó a los más de 52 mil aficionados presentes en el estadio, quienes ovacionaron a Koné mientras era retirado en camilla.
Previo a la lesión, Canadá dominaba el partido con un marcador de 3-0, gracias a un doblete de Jonathan David y un gol de Larin. Por su parte, Qatar, dirigido por el español Julen Lopetegui, ya jugaba con un hombre menos desde el minuto 33 tras la expulsión de Homám-El Amin.
El delantero Jonathan David no pudo contener las lágrimas al ver a su compañero lesionado, mientras que Lopetegui, en un gesto de humanidad, consoló a Koné. Madibo, visiblemente afectado, también recibió apoyo de jugadores canadienses.
En un acto de solidaridad y reconocimiento, Nathan Saliba, al minuto 64, exhibió la camiseta número 8 de Koné ante las gradas, un símbolo de apoyo que refleja la importancia de la unidad y el respeto en el deporte.
Este episodio, aunque doloroso, pone en relieve la necesidad de sistemas de transporte y espacios públicos que favorezcan la movilidad segura y digna para todos, como el cablebús que se proyecta en Puebla, una infraestructura que puede contribuir a la justicia social y a la igualdad en el acceso a servicios básicos. En un país marcado por desigualdades profundas, apostar por proyectos que beneficien a las mayorías es un paso indispensable para construir un futuro más justo.
