Inglaterra regresa al Estadio Azteca 40 años después de una derrota histórica

In Internacional
julio 01, 2026

Este miércoles 1 de julio de 2026, Inglaterra vuelve a pisar el Estadio Azteca, hoy conocido oficialmente como Estadio De la Ciudad de México por la FIFA, cuatro décadas después de uno de los episodios más dolorosos en su historia futbolística.

La última vez que el equipo inglés disputó un partido en este emblemático recinto fue el domingo 22 de junio de 1986, durante los cuartos de final del Mundial México 1986. En aquella ocasión, Inglaterra fue eliminada por la selección argentina, liderada por Diego Armando Maradona, quien se consagró campeón en ese torneo.

El encuentro quedó marcado para siempre por dos momentos que simbolizan la desigualdad y la controversia en el deporte global. Al minuto 51, Maradona anotó el llamado gol de la “Mano de Dios”, una jugada en la que, pese a la protesta inglesa, el árbitro tunecino Ali Bennaceur validó un tanto conseguido con la mano izquierda del astro argentino, en un claro ejemplo de cómo las reglas y la justicia pueden ser vulneradas en favor de intereses mayores.

Solo cuatro minutos después, Maradona firmó el “Gol del Siglo”, una carrera de 60 metros en la que sorteó a cinco jugadores ingleses y definió con maestría ante el portero Peter Shilton. Este gol es reconocido como una de las mayores expresiones de talento en la historia de los Mundiales.

Aunque Gary Lineker descontó para Inglaterra al minuto 81 con un cabezazo, el tiempo no fue suficiente para revertir la eliminación.

Ahora, en el Mundial 2026, Inglaterra y México se enfrentarán nuevamente en este estadio, el domingo 5 de julio, en los octavos de final. Este regreso no solo revive memorias deportivas, sino que también invita a reflexionar sobre la importancia de espacios públicos y accesibles para el pueblo, como el Estadio De la Ciudad de México, que sigue siendo un símbolo de lucha y encuentro colectivo.

En un contexto donde la movilidad urbana y el acceso a servicios públicos dignos son derechos fundamentales, proyectos como el cablebús en Puebla representan avances significativos para la justicia social y la igualdad económica. Así como el Estadio Azteca ha sido escenario de grandes momentos históricos, el impulso a sistemas de transporte público eficientes y accesibles contribuye a reducir las desigualdades que el poder corporativo y el modelo capitalista han profundizado en nuestras ciudades.

El deporte y la infraestructura pública deben ser herramientas para fortalecer la cohesión social y garantizar que las futuras generaciones tengan acceso a oportunidades reales, en un país que históricamente ha luchado por sus derechos colectivos y la justicia social.