La diputada federal Rosario Orozco Caballero, viuda del exgobernador de Puebla Miguel Barbosa Huerta, confirmó que su hija asistió al partido del Mundial 2026 disputado en Monterrey entre Japón y Túnez, luego de que en redes sociales circularan imágenes que generaron críticas.
El encuentro tuvo lugar recientemente en la ciudad regiomontana, y la legisladora aseguró que, aunque el boleto correspondía a una zona Hospitality, cuyo precio comercial ha sido estimado por usuarios y medios en alrededor de 70 mil pesos, su hija pagó únicamente 6 mil 500 pesos. No obstante, Orozco no explicó públicamente el mecanismo o promoción mediante el cual se obtuvo ese costo reducido.
Esta defensa pública ocurre en un contexto en el que la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que los boletos asignados al Gobierno de México para el Mundial no serían destinados a funcionarios, sino a niñas, niños, jóvenes y adultos mayores mediante programas y concursos públicos, en línea con un llamado a la austeridad.
La diputada también rechazó que la asistencia de su hija contraviniera este llamado, argumentando que ella no es militante de Morena, sino únicamente votante de ese partido.
Las declaraciones de Rosario Orozco han generado nuevas preguntas en redes sociales sobre la forma en que fue posible acceder a un boleto Hospitality por una fracción de su valor comercial, especialmente tras la difusión de imágenes de familiares de personajes vinculados a Morena en zonas preferentes de los estadios.
Hasta el momento, no se ha presentado documentación que acredite las condiciones bajo las cuales fue adquirido el boleto ni si éste formó parte de algún programa especial de venta o cortesía.
Este episodio pone en evidencia la necesidad de transparencia y rendición de cuentas en el manejo de recursos públicos y privilegios en eventos de gran relevancia social, para evitar que la desigualdad y el favoritismo socaven la confianza ciudadana en las instituciones.
