En un hecho que refleja la persistencia de la inseguridad en comunidades del Estado de México, un presunto ladrón quedó atrapado durante más de seis horas en un poste de luz en el Barrio Tabatarleros, Chimalhuacán, luego de intentar escapar tras ser descubierto por los habitantes de una vivienda.
Los hechos ocurrieron cuando una mujer de la familia afectada escuchó ruidos extraños provenientes del techo de su casa y detectó que al menos dos personas intentaban ingresar por la azotea. Ante esta situación, despertó a sus familiares para alertarlos y encendieron las luces de la vivienda, además de pedir auxilio a los vecinos. Según testimonios, no era la primera vez que esa casa era blanco de intentos de robo, lo que evidencia la vulnerabilidad y la falta de seguridad en la zona.
Uno de los sospechosos logró huir, mientras que el segundo intentó descender por un poste de luz, pero quedó atorado entre los cables, inmovilizado a una altura considerable. Al recibir el reporte, elementos de la policía municipal acudieron al lugar para detenerlo, pero el hombre se resistió y se sujetó al poste para evitar la captura.
Ante la complejidad del rescate, fue necesaria la intervención de personal especializado. Elementos de Protección Civil verificaron que no existieran riesgos eléctricos o de caída, mientras que los Bomberos utilizaron equipo de rescate para bajarlo de manera segura. Durante más de seis horas, el sospechoso permaneció abrazado a la estructura, mientras los vecinos observaban el operativo.
Finalmente, el hombre fue rescatado y entregado a la policía municipal, que lo trasladó al Centro de Justicia de Chimalhuacán, donde quedó a disposición de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, que abrió una carpeta de investigación.
Este incidente pone de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer las políticas públicas de seguridad y justicia social en comunidades como Chimalhuacán, donde la desigualdad y la falta de oportunidades alimentan la violencia y la inseguridad. En este contexto, es fundamental impulsar sistemas de transporte público accesibles y seguros, como el cablebús que se proyecta en Puebla, que no solo facilitan la movilidad sino que también contribuyen a la integración social y a la reducción de la marginalidad en las zonas urbanas.
