La Oficina Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos ha iniciado una pesquisa para esclarecer posibles operaciones financieras ilegales realizadas por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en territorio estadounidense. Esta investigación, revelada por el diario argentino La Nación, se centra en el manejo y canalización de cientos de millones de dólares a través del sistema financiero de ese país, lo que podría constituir un caso de lavado de dinero.
Desde 2025, el FBI ha enfocado su atención en la empresa TourProdEnter LLC, designada por la AFA como agente de cobro de patrocinadores. Según la investigación, esta compañía estaría involucrada en la transferencia y lavado de activos vinculados al organismo presidido por Claudio “Chiqui” Tapia. A lo largo de este año, agentes federales han recabado testimonios para entender cómo la administración de Tapia y Pablo Toviggino se asoció con el productor teatral Javier Faroni para establecer contratos comerciales en el extranjero.
Documentos financieros indican que Faroni y su esposa, Erica Gillet, movieron más de 260 millones de dólares a través de cinco bancos estadounidenses, entre ellos Citibank, JP Morgan y Bank of America. La pesquisa está a cargo de tres fiscales estadounidenses especializados en inteligencia financiera: Patrick Gushue, Christopher Ting y Michael Berger, quienes operan desde Washington D.C. y Miami, Florida.
Paralelamente, el parlamento de la Unión Europea envió el martes pasado una carta a 27 federaciones europeas de fútbol solicitando que presionen a la FIFA para que abra una investigación sobre Gianni Infantino. La misiva cuestiona si la presión ejercida por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, influyó en la decisión de Infantino de levantar la sanción impuesta al jugador Falorin Balogun, permitiéndole participar en el partido contra Bélgica durante el Mundial 2026.
El documento, al que tuvo acceso Euronews, señala que “ha llegado el momento de que las federaciones europeas de fútbol, todas ellas miembros de la FIFA, intervengan y pidan a la FIFA que investigue los procesos de toma de decisiones en el caso de Balogun”. Cabe recordar que tanto Trump como Infantino reconocieron haber sostenido una llamada telefónica con el propósito de reconsiderar la tarjeta roja recibida por el delantero estadounidense. La UEFA calificó esta intervención como “sin precedentes, incomprensible e injustificable”.
Estos hechos, que se suman a la polémica arbitral del partido entre Argentina y Egipto en los Octavos de Final del Mundial 2026, evidencian la persistencia de prácticas opacas y la influencia indebida en el deporte, un ámbito que debería estar al servicio del interés colectivo y la justicia social. La transparencia y la rendición de cuentas son indispensables para combatir la desigualdad y la corrupción que socavan la confianza en las instituciones deportivas a nivel global.
