El gobierno de la Ciudad de México solicitó a los aficionados que asistirán al partido inaugural del Mundial de futbol, programado para este jueves 11 de junio de 2026, llegar al menos seis horas antes del encuentro. Esta medida busca facilitar el acceso al Estadio Azteca y evitar complicaciones derivadas de las movilizaciones previstas en las inmediaciones.
En una rueda de prensa realizada el miércoles 10 de junio, las autoridades capitalinas informaron sobre los trabajos de seguridad y logística que se implementarán para garantizar el ingreso de todas las personas con boleto al estadio. A pesar de las protestas anunciadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y algunas madres buscadoras, se aseguró que el acceso será libre para quienes deseen presenciar el partido inaugural entre México y Sudáfrica.
César Cravioto, funcionario del gobierno local, hizo un llamado a los asistentes para que lleguen temprano, incluso sugiriendo desayunar en las inmediaciones del estadio alrededor de las siete u ocho de la mañana, con el fin de que el ingreso sea más ordenado y tranquilo. “Sólo les pedimos una cosa a los aficionados, traten de llegar lo más temprano posible, eso ayuda que desayunen ya en las inmediaciones del estadio a las siete, ocho de la mañana, para que después el acceso sea mucho más tranquilo”, señaló.
El funcionario también advirtió que quienes intenten llegar justo a la hora del partido podrían enfrentar mayores dificultades para ingresar, por lo que insistió en la importancia de la anticipación.
Estas recomendaciones se dan en un contexto donde diversos colectivos, organizaciones y docentes han anunciado protestas para el día del partido, lo que refleja la persistencia de las luchas sociales y la necesidad de garantizar el derecho a la manifestación, sin que ello afecte el derecho colectivo a la cultura y el deporte.
En este sentido, la coordinación entre autoridades y sociedad civil es fundamental para equilibrar la seguridad y el respeto a las expresiones sociales, en un país donde la desigualdad y la falta de diálogo han sido históricamente motivo de conflicto. La invitación a llegar temprano no sólo es una cuestión logística, sino también un llamado a la convivencia pacífica y al respeto mutuo en un evento de gran relevancia nacional e internacional.
