Un juez negó el amparo solicitado por el exfutbolista Omar Bravo, quien deberá continuar recluido en el penal de Puente Grande, Jalisco, mientras avanza el proceso judicial en su contra por el delito de abuso sexual infantil agravado.
El exjugador buscaba revertir la vinculación a proceso, pero la autoridad judicial consideró improcedentes los argumentos presentados por su defensa, por lo que el juicio sigue su curso. Se prevé que la sentencia sea emitida en octubre próximo, y de ser declarado culpable, Bravo enfrentaría una pena de entre cinco y diez años de prisión.
Omar Bravo fue detenido el 4 de octubre de 2025 en Zapopan, Jalisco, acusado por la Fiscalía estatal de haber abusado sexualmente de una adolescente en distintas ocasiones durante los últimos meses, además de que se presume que habría cometido actos similares con anterioridad.
Según información publicada por el medio Reforma, los abusos habrían comenzado en 2019, cuando la víctima tenía apenas 11 años. La menor grabó uno de los episodios de abuso y mostró el video a su madre, quien presentó la grabación como prueba ante las autoridades.
Fuentes cercanas al caso indicaron que las agresiones iniciaron con tocamientos y proposiciones de índole sexual en momentos en que la madre de la menor no estaba presente. Asimismo, se señala que Bravo habría amenazado a la víctima para evitar que lo denunciara.
Este caso pone en evidencia la urgente necesidad de fortalecer los mecanismos de protección a la infancia y garantizar justicia para las víctimas, en un país donde la desigualdad y la impunidad siguen siendo obstáculos para la defensa de los derechos colectivos.
