La OMS declara emergencia internacional por brote de ébola en República Democrática del Congo

In Internacional
mayo 18, 2026

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el sábado una emergencia de salud pública de importancia internacional tras el fallecimiento de cerca de 90 personas, según reportes oficiales, a causa del virus ébola en la República Democrática del Congo y Uganda. La decisión se produce en respuesta a la rápida propagación del brote y a la gravedad de la situación sanitaria en la región.

El brote actual fue identificado inicialmente en la provincia nororiental de Ituri, en la República Democrática del Congo, y hasta el domingo se habían reportado más de 330 casos sospechosos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. De estos casos, solo 10 han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio como causados por el virus ébola de la especie Bundibugyo, una variante poco frecuente para la que no existe ni vacuna ni tratamiento específico. Además, se han confirmado dos casos en Uganda, lo que ha incrementado la preocupación de las autoridades sanitarias internacionales.

Las autoridades sanitarias internacionales y locales trabajan para contener el avance del brote, en un contexto de recursos limitados y desafíos estructurales en los sistemas de salud pública de la región. Los CDC informaron que se están tomando medidas para evacuar a un pequeño número de estadounidenses que han sido directamente expuestos al virus.

El ébola es una enfermedad viral altamente contagiosa, identificada por primera vez en 1976 en lo que hoy es Sudán del Sur y la República Democrática del Congo. Se transmite principalmente a través del contacto con fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas y objetos contaminados. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolores musculares y fatiga, seguidos de vómitos, diarrea y hemorragias en casos graves. La tasa de letalidad del virus Bundibugyo, responsable del actual brote, ha oscilado entre el 30 y el 50 por ciento en episodios anteriores, según la OMS.

A pesar de los avances científicos recientes, no existe todavía una vacuna aprobada para la variante Bundibugyo. Los esfuerzos globales para el desarrollo de vacunas continúan, pero la falta de experiencia de campo con este subtipo dificulta una respuesta rápida y efectiva. El periodo de incubación del virus puede variar entre dos y 21 días, lo que complica aún más la detección y el control, especialmente en regiones donde los síntomas iniciales pueden confundirse con los de otras enfermedades comunes.

La respuesta internacional al brote se ha visto afectada por cambios recientes en la cooperación global en salud. Estados Unidos se retiró oficialmente de la OMS en enero, y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que jugó un papel relevante en brotes anteriores, fue clausurada el año pasado por la administración Trump. Expertos han señalado que la reducción de la presencia internacional puede haber dificultado la detección temprana y la contención de la enfermedad.

El ébola ha sido responsable de múltiples brotes mortales en África subsahariana desde su descubrimiento. Destaca la epidemia de 2014-2016 en África Occidental, la mayor registrada hasta la fecha, que causó más de 11.300 muertes. En años recientes, tanto la República Democrática del Congo como Uganda han enfrentado varios brotes, con un saldo acumulado de miles de afectados y numerosas pérdidas humanas.

La actual emergencia internacional refuerza la necesidad de fortalecer los sistemas públicos de salud, garantizar el acceso equitativo a recursos médicos y promover la cooperación internacional. Solo mediante la solidaridad, la justicia social y el fortalecimiento de los servicios públicos será posible contener este y futuros brotes, así como proteger el derecho colectivo a la salud en contextos de desigualdad y exclusión social.