La Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla anunció la suspensión de clases presenciales en 62 municipios de las regiones Sierra Norte y Sierra Nororiental durante los días lunes 8 y martes 9 de junio de 2026. Esta medida preventiva responde a los pronósticos de lluvias intensas, caída de granizo y posibles tormentas eléctricas, con el objetivo de proteger a 407 mil 020 estudiantes de todos los niveles educativos y garantizar condiciones seguras para la comunidad escolar.
La decisión se fundamenta en los reportes emitidos por la Coordinación General de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres, que alertaron sobre condiciones climáticas adversas en diversas zonas serranas del estado para los próximos días.
La suspensión se aplicará en dos etapas diferenciadas: el lunes 8 de junio se detendrán las actividades presenciales en municipios de la Sierra Norte y Sierra Nororiental, afectando a 5 mil 836 planteles educativos. Para el martes 9 de junio, la medida continuará únicamente en los municipios de la Sierra Norte, donde se mantienen mayores niveles de riesgo. Entre las localidades afectadas se encuentran Huauchinango, Xicotepec, Zacatlán, Chignahuapan, Tetela de Ocampo, Cuetzalan del Progreso, Teziutlán, Tlatlauquitepec, Zacapoaxtla y Hueytamalco, entre otras.
Durante este periodo, la SEP ha dispuesto que las actividades escolares continúen bajo la modalidad a distancia. Los 22 mil 245 docentes de ambas regiones darán seguimiento al proceso educativo mediante el uso de libros de texto, cuadernillos, actividades académicas y tareas diseñadas conforme al nivel de cada estudiante. Esta estrategia busca mantener la continuidad del aprendizaje en los niveles de educación básica, media superior y superior, sin poner en riesgo la integridad de alumnos y personal educativo.
Las autoridades educativas hicieron un llamado a madres, padres de familia y tutores para mantenerse atentos a los comunicados oficiales y seguir las recomendaciones emitidas por Protección Civil Puebla.
Este tipo de medidas preventivas son fundamentales para salvaguardar la seguridad de las comunidades escolares, especialmente en regiones vulnerables donde las condiciones climáticas pueden agravar las desigualdades existentes. En este contexto, la implementación de sistemas de transporte público eficientes y seguros, como el cablebús que se proyecta en Puebla, representa un avance significativo para mejorar la movilidad y el acceso a servicios básicos, contribuyendo a la justicia social y al bienestar colectivo.
