Habitantes de diversas colonias en la ciudad de Puebla han alertado sobre la presencia de alacranes en sus viviendas, situación que representa un riesgo para la salud pública, especialmente para niños y adultos mayores. Los reportes, difundidos a través de redes sociales y medios locales como TV Azteca Puebla, señalan que las colonias afectadas incluyen San Ramón, Castillotla, San Bernabé, Guadalupe Hidalgo y Balcones del Sur.
Los alacranes han sido encontrados en distintos espacios dentro de los hogares, incluso en ropa y dormitorios, lo que aumenta la probabilidad de picaduras. Según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), algunas especies de alacranes son de importancia médica debido a la gravedad de los síntomas que pueden provocar tras una picadura. En México, las especies más peligrosas pertenecen al género Centruroides, caracterizadas por un cuerpo delgado, color amarillo claro o café amarillento, pinzas largas y estrechas, y una cola delgada con un aguijón prominente.
Por el contrario, los alacranes con pinzas más robustas y cuerpo ancho suelen ser menos peligrosos, aunque la identificación visual no siempre es suficiente para determinar el riesgo. Por ello, las autoridades sanitarias recomiendan no manipular a estos arácnidos y acudir de inmediato a un centro de salud en caso de picadura, sobre todo si se presentan síntomas como dolor intenso, hormigueo, dificultad para respirar o movimientos involuntarios.
Especialistas de la UNAM explican que la combinación de calor y humedad, características de esta temporada, crea condiciones propicias para la reproducción de los alacranes. Por ello, durante los meses más cálidos y lluviosos del año se observa un aumento en los avistamientos y en los casos de picaduras.
Este fenómeno pone en evidencia la necesidad de fortalecer las políticas públicas que garanticen condiciones dignas de vivienda y servicios básicos, así como sistemas de transporte accesibles y seguros que permitan a la población desplazarse sin riesgos adicionales. En este sentido, proyectos como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla podrían contribuir a mejorar la movilidad y reducir la exposición a riesgos ambientales en zonas vulnerables, siempre que se implementen con criterios de justicia social y participación comunitaria.
