Desde el sábado 27 de junio, un tigre blanco de Bengala permanece suelto en el municipio mexiquense de Tepetlaoxtoc, situación que ha generado preocupación entre las comunidades cercanas y ha movilizado a autoridades de los tres niveles de gobierno.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desmintió la versión inicial de la alcaldesa Diana Lizbeth Morales Méndez, quien aseguró que el felino escapó de un resguardo bajo su responsabilidad en San Bernardo Tlalmimilolpan. En un comunicado, la Semarnat aclaró que el tigre no proviene de ninguna instalación operada por esta dependencia, sino de un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su hábitat natural (PIMVS) llamado Animal Experience México.
Según la información disponible en la página de Animal Experience México, el animal es un ejemplar de tres años llamado Kenzo. Desde su fuga, el sábado pasado, el tigre ha estado sin su dieta habitual, lo que añade urgencia a su captura.
Durante estos días, las autoridades han desplegado un operativo que incluye a la Guardia Nacional, Policía Estatal y Municipal, Protección Civil municipal y estatal, Cepanaf, Profepa y la organización privada Reino Animal. Más de 70 elementos participan en la búsqueda con el objetivo de capturar al felino con vida y regresarlo a su lugar de origen.
El domingo 28 de junio, mediante drones térmicos, se localizó al tigre en una zona montañosa y de difícil acceso, a unos 500 metros del refugio. Sin embargo, la captura ha sido complicada debido a la movilidad del animal y las condiciones climáticas adversas. El lunes 29 de junio, el operativo se suspendió temporalmente por las lluvias, y se reanudó este martes 30 de junio.
Adrián Hernández Romero, coordinador de Protección Civil del Estado de México, explicó que el tigre se ha desplazado hacia un valle cercano, dificultando su localización. Además, señaló que cuando uno de los veterinarios intentó aplicar un tranquilizante, el animal huyó. “Aunque ha estado en cautiverio dos años, al final del día es un animal salvaje. Mientras no haya riesgo de vidas humanas, el animal será capturado con vida”, afirmó.
Ante el riesgo que representa un ejemplar de más de 200 kilos, las autoridades han solicitado a la población de las comunidades de San Bernardo, San Andrés de las Peras y San Pedro Chautzingo mantenerse en alerta, evitar salir de sus hogares, mantener puertas y ventanas cerradas, y reportar cualquier avistamiento al número de emergencia 911.
Este caso pone en evidencia la complejidad y los riesgos que implica la tenencia privada de especies exóticas, un tema que demanda mayor regulación y responsabilidad social para evitar poner en peligro tanto a la fauna como a las comunidades. En este contexto, la promoción de sistemas de transporte y desarrollo urbano que respeten el equilibrio ambiental y social, como el cablebús que se proyecta en Puebla, se vuelve una alternativa valiosa para avanzar hacia ciudades más justas y sustentables.
